Cuántas veces habremos oído eso de que la fruta y la verdura son alimentos ricos en vitaminas y minerales, por encima de cualquier otro alimento. Sin embargo ¿sabías que, si a las legumbres y cereales las dejamos germinar, el resultado es un mayor contenido de todos esos saludables micronutrientes?

Son los denominados germinados y te contamos todo acerca de sus innumerables aspectos positivos que aporta a nuestra alimentación. Y, en definitiva, a nuestra salud.Por eso, los germinados no deben faltar en nuestra nutrición diaria gracias a esas fabulosas propiedades.

Un medio húmedo, oscuro, caliente y con oxígeno suficiente son las condiciones óptimas para que esas semillas se dejen germinar. En esta fase, llamada germinación, todas las vitaminas, minerales y aminoácidos aumentan de forma más que considerable. Hay una regla básica en este sentido: cuanto más tiempo dure la germinación, mayor será la concentración de propiedades saludables. Pongamos un ejemplo: en las legumbres, el contenido de Vitamina C sin germinar apenas se muestra en unas trazas. Sin embargo, después de 24 horas de germinación, esa vitamina está presente en 7/8 mg por cada 100g. Tras 72 horas de germinación, ese porcentaje sube a 12/14mg en la misma porción.

Además de esa concentración en Vitamina C, la lista de las principales propiedades de los alimentos germinados es amplia:

  • Son ricos en nutrientes como hidratos de carbono, proteínas, vitaminas (sobre todo C y del grupo B) y minerales (calcio, magnesio, hierro y zinc entre otros oligoelementos). ¡Un cóctel de lo más saludable!
  • Clorofila: Este tipo de alimentos son ricos en clorofila, que tiene un papel muy importante en nuestro cuerpo ya que nos ayuda a controlar la anemia y hace que nuestras defensas aumenten.
  • Gracias a su concentración enzimática, se facilita la digestión de otros alimentos ricos en proteínas o grasas.
  • Para los más preocupados por su peso, es importante señalar que los germinados apenas aportan calorías a nuestro organismo.
  • Aminoácidos: nos proporcionan proteínas completas, con lo que resultan ideales para los deportistas, así como para la recuperación muscular una vez realizado el ejercicio.

Con todo, los principales aportes a nuestra salud se traducen en:

  • Mejora de la digestión.
  • Nos ayudan a desintoxicar nuestro organismo.
  • Favorecen el correcto funcionamiento del sistema inmunológico.
  • Mantienen a raya nuestros niveles de colesterol.
  • Alivian los momentos de estreñimiento y resultan más que positivos para la salud de la flora intestinal.
  • Alto poder antioxidante.

Y, por si fuera poco, contribuyen al buen estado de las arterias, favorecen la salud del sistema nervioso, facilitan el metabolismo en general, estimulan las secreciones pancreáticas, y son grandes reconstituyentes.

¡Más no se puede pedir!