Los alimentos de temporada son más baratos y más sanos, a pesar de lo que pueda parecer, que los productos procesados y comidas ya elaboradas.

Es cierto eso de que el ritmo de vida vertiginoso que llevamos, o el cansancio con el que llegamos a casa tras un duro día de trabajo, haga que algunos días entre semana tiremos de lo que todos conocemos como comida basura. Productos que no necesitan elaboración y que podemos encontrar prácticamente a cualquier hora y en cualquier lugar. Incluso para los más cómodos nos pueden traer esa comida a casa.

Sin embargo, ese capricho en forma de bomba de calorías poco saludables solo se debe hacer muy de vez en cuando si no queremos formar parte de estas cifras que avanza el Estudio Nutricional de la Población Española (ENPE): un 40% de los españoles tiene sobrepeso y más de un 20% padece obesidad. Pero no solo es una cuestión estética, sino que esos kilogramos de más con el paso del tiempo, y sin control alguno, derivan en problemas de salud importantes y en la aparición de enfermedades crónicas como diabetes tipo 2 o hipertensión.

La comida sana y tradicional no es más cara

Muchos argumentan falta de tiempo, pocas ganas de cocinar o de hacer la compra, así como el precio de esos menús de compra e ingesta rápida. Sin embargo, es un mito que debemos desterrar, la comida tradicional de toda la vida, la de los productos de temporada no es más cara.

Algo más elevado es el precio de algunos alimentos ecológicos, pero no de todos los productos frescos que abundan en nuestros mercados de toda la vida. Por ejemplo, es algo más elevado el coste de las semillas de chía para añadir a nuestra ensalada, pero no hacernos una refrescante receta con lechuga y tomate que no resulta caro y es muy beneficiosa varios días a la semana. Si incluimos, también, ciertos alimentos ricos en proteínas, como los germinados, que además son muy bajos en sal y grasas saturas, conseguiremos una dieta saludable.

Por tanto, debemos cambiar nuestras ideas preconcebidas en este sentido.

Consejos a la hora de hacer la compra saludablemente

Ir al supermercado se lleva buena parte de los ingresos del mes de todas las familias, por detrás del pago del alquiler o la hipoteca de la vivienda. Por eso te damos una serie de trucos para no derrochar en la compra y optar por alimentos sanos:

  1. Antes de hacer la compra, planifica al detalle un menú para toda la semana y calcula las cantidades que vas a necesitar para evitar comprar de más.
  2. Elabora una lista de la compra basada en el menú y que sea saludable. Puedes fijarte por ejemplo en las bondades de la dieta mediterránea.
  3. Vuelve a los guisos de toda la vida. Las legumbres son una fuente excelente de proteínas. Además, su precio es muy bajo.
  4. No vayas a comprar con hambre.
  5. Intenta comprar alimentos de temporada y huye de los precocinados. Mientras que los primeros son muy saludables y económicos, los segundos son mucho menos sanos y más caros. Tenemos la suerte de vivir en un país productor y exportador a nivel mundial de verduras y frutas; somos unos privilegiados ya que podemos adquirirlas frescas en el mercado a precios muy asequibles. ¡Aprovechémoslo!