Las proteínas vegetales son indispensables en nuestro organismo. Y es que pese a lo que mucha gente pueda pensar erróneamente, no solo hay proteínas en la carne.

Las ventajas de las proteínas vegetales es que suelen formar parte de alimentos que además son ricos en fibra, vitaminas y minerales. Y resultan más saludables que las de origen animal. Sin embargo, la OMS ha advertido en muchas ocasiones que en el llamado primer mundo, el consumo de proteínas animales y, por ende, de grasas saturadas, es muy superior al recomendable, en detrimento de las proteínas vegetales.

Así, la proporción saludable de cada 100 gramos de proteínas ingeridas debe ser 75% vegetales y 20% animales.

Es importante también recordar los beneficios que tienen las proteínas que provienen de alimentos vegetales para la salud. Son bajas en grasas, ayudan frente al colesterol, son más digestibles, saciantes, ricas en antioxidantes (que evitan el envejecimiento celular) y no sobrecargan el hígado o los riñones, sino que les ayuda a eliminar toxinas.

Razones no faltan entonces para incluir en mayor número las proteínas vegetales en nuestra alimentación diaria:

  • Semillas y frutos secos: Las pipas de calabaza, las pipas de girasol, sésamo, las nueces, anacardos, almendras… todos estos alimentos son ricos en proteínas y minerales. Las semillas, además, nos aportan aminoácidos esenciales, ácidos grasos omega 3 y fibra.
  • Lentejas y otras legumbres: Las legumbres son una magnífica fuente de proteína, carbohidratos complejos y fibra. Las lentejas tienen un alto contenido en almidones y aminoácidos vegetales. Y no digamos los garbanzos, que favorecen nuestro tránsito intestinal y mantienen alejado el estreñimiento. Beneficios que se multiplican en su versión germinada.
  • Vegetales de hoja verde: Nos aportan toda una larga lista de nutrientes.
  • Quinoa: Contiene aminoácidos necesarios para el crecimiento, la regeneración de los tejidos y el desarrollo cerebral.
  • Champiñones: Un buen aliado si queremos no abusar de la carne, los huevos o la leche.
  • Guisantes: Además de su destacable contenido en proteínas, su aporte en fibra nos ayuda a controlar el peso, ya que favorece la sensación de saciedad.