¿Cuántas veces hemos oído hablar de la más que sana Dieta Mediterránea? Hoy no vamos a hablar de sus bondades. Hoy nos detenemos en su ‘prima hermana’ en lo que a pauta alimenticia se refiere. La Dieta Atlántica.

Pero tenemos una duda, ¿será igual de saludable? Lo cierto es que sí, ya que los expertos la recomiendan y aseguran que ambas, tanto la atlántica como la mediterránea, son perfectamente compatibles y complementarias.

La Dieta Atlántica se basa, sobre todo, en el consumo de pescados de mar y de río, como no podía ser de otra manera con ese nombre que hace referencia al mar Atlántico; pero también tienen cabida los cereales, legumbres, patatas, frutas y hortalizas.

Así, en el menú semanal debe haber un consumo de pescado como mínimo tres días a la semana; pescado y marisco que se puede ingerir fresco, congelado o en conserva. ¿Qué nutrientes estaremos recibiendo con estos alimentos principales? Proteínas, ácidos grasos omega 3, vitamina D y calcio, entre otros.

¿Se puede comer carne? La Dieta Atlántica no dice que no a estas proteínas de origen animal, aunque defiende que el consumo sea moderado en relación a la carne de cerdo, vacuno, ave y caza. Lo mejor, elegir carnes magras.

Pero no nos olvidemos de las legumbres, patatas y cereales que nos aportan los hidratos de carbono complejos, así como la fibra tan necesaria para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Y ni tampoco de las frutas y verduras presentes en cada temporada o los lácteos (sobre todo el queso).

Por último, y no por ello menos importante, no podemos dejar de lado el ingrediente estrella de nuestra sana gastronomía, el aceite de oliva. El mejor acompañamiento para todas esas recetas, tanto a la hora de prepararlas como de servirlas. Y la Dieta Atlántica apuesta por un saludable chorrito de AOVE cada día.