Nadie pone en duda que el desayuno es una de las comidas más importantes del día. Por tanto, resulta esencial que sea completo, sano y aporte la energía y las vitaminas necesarias para afrontar una nueva jornada de la mejor forma.

Según nuestra edad, esta primera comida del día debe ajustarse a las necesidades físicas y de salud de cada uno. Por tanto, no está de más invertir algo de tiempo para que tengamos un desayuno de lo más equilibrado. Y es que no siempre resulta así, ya que cometemos errores que no lo hacen muy aconsejable nutricionalmente.

Es decir, abusamos de la bollería y apenas nos sentados para desayunar. Lo solemos hacer con prisas de camino al colegio o al trabajo y mientras hacemos varias cosas a la vez. Algunos incluso ni desayunan por ese poco tiempo que tienen por las mañanas o por ese mito de no desayunar para adelgazar, cuando más bien es lo contrario.

Desayunamos mal en España

Si tenemos en cuenta que el 75% de la población española de entre 9 y 75 años no realiza un desayuno completo (entendido este como el que aporta la energía recomendada) y el 91% de los niños de 9 a 12 años no prueba la fruta fresca, mal camino llevamos.

¿Cuál sería una opción saludable? Olvidarnos de las grasas saturadas y las trans y no abusar de la bollería. Acompañar ese café o ese vaso de leche con cereales, yogur, fruta y una tostada con aceite, jamón o huevos revueltos e incluso con un puñado de saludables germinados. Y como colofón de lo más sano, un par de nueces o frutos secos; ideales para alimentar nuestro cerebro.

Incluso puedes prepararte cada día unos saludables desayunos con toda clase de fruta y superalimentos. Pero cuidado, no son beneficiosos para todos. Para los que sí pueden comerlos, Instagram es toda una pasarela visual llena de smoothies, tortitas con fruta cortada o porridges de avena.

En definitiva, y según explican desde la Fundación Española de la Nutrición (FEN), “para que un desayuno sea completo debe aportar entre el 20-25% de las necesidades energéticas diarias e incluir al menos tres grupos de alimentos básicos como leche y derivados, cereales y derivados y frutas, y se recomienda complementar con un cuarto grupo, en el que estarían alimentos como aceite de oliva virgen extra, tomate, mantequilla, frutos secos, huevos, jamón, café, miel, mermelada, legumbres, etc». Y si puedes incluir unos pocos germinados, que contienen un alto contenido proteínico, mejor.

Mañana ya sabes, levántate 5 minutos antes y prepárate un delicioso y sano desayuno siguiendo estas recomendaciones.