Estamos de suerte. Vivimos en el país más saludable del mundo, desbancando a Italia que ocupaba la primera posición hasta ahora y por delante de países como Islandia, Japón, Suiza, Suecia, Australia, Singapur, Noruega e Israel (dentro del top 10).

Una clasificación basada en informes de la ONU, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud y que es el resultado del análisis de varias variables como la esperanza de vida, la obesidad, el consumo de tabaco, los hábitos alimenticios…

Nuestra dieta mediterránea

Y buena parte de la “culpa” de seamos el país más sano a nivel mundial se debe a la famosa dieta mediterránea gracias a la cual en nuestro país hay una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, la principal causa de mortalidad en el mundo. Todo ello debido a un menú donde no faltan las verduras, legumbres, fruta, pescado, carnes blancas, pasta, arroz, frutos secos o el saludable aceite de oliva.

La dieta mediterránea también tiene en cuenta las recetas típicas de estos lugares, elaboradas con productos de temporada; así como las formas de cocinar tradicionales y otros factores culturales como el hábito de las comidas compartidas en familia o con amigos, las tradiciones y las celebraciones.

Por todo ello, España tiene la mayor esperanza de vida entre las naciones de la Unión Europea, y se prevé que dentro de dos décadas también sea el país más longevo a nivel mundial por delante de países como Japón, Singapur o Suiza.

A esto debemos sumar que los españoles estamos cada vez más concienciados de la importancia de seguir una dieta saludable. Hay un mayor interés en conocer lo que es la alimentación sana y en seguirla; sin embargo, todavía tenemos una asignatura pendiente: seguimos fumando.

Por tanto, en nuestra mano está el mejorar este punto negativo para seguir siendo el país más sano del mundo. Y nuestros germinados pueden ayudarte a conseguirlo.