La obesidad es un problema creciente de nuestro siglo XXI y para acabar con esta “epidemia” solo hay una fórmula mágica: alimentación saludable y llevar buenos hábitos de vida donde la práctica de algo de deporte de forma regular es esencial.

Y dentro de esta labor de concienciación que toda la sociedad debemos hacer, desterrar las dietas milagro es algo que debemos hacer. Y es que lograr un cuerpo estupendo de forma “milagrosa” en unas pocas semanas solo puede traer aparejados problemas de salud como trastornos alimenticios y hormonales, complicaciones renales, afectación a nivel articular, consecuencias psicológicas… por poner solo algunos nefastos ejemplos. Así de contundente se muestran desde la Fundación Española del Corazón (@cuidarcorazon).

Hoy en día tenemos a nuestro alcance una gran variedad de dietas milagro que se dividen en varios tipos:

  • Las dietas hipocalóricas desequilibradas, que provocan un efecto rebote que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de músculo.
  • Las dietas disociativas, que se basan en la idea de que los alimentos no solo contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino también al consumirse según determinadas combinaciones y proporciones.
  • Las dietas excluyentes, que directamente eliminan de la dieta algún alimento o nutriente. Todos son esenciales, en su justa medida claro.

Por ello, antes de empezar cualquier tipo de plan para adelgazar, según estos expertos, lo mejor es dejarte aconsejar por tu equipo médico para que te pueda asesorar sobre la mejor rutina que debes seguir en relación con la comida.

Una pauta que establecerán según varios condicionantes: la ingesta calórica que necesitará esa persona, su actividad diaria, su estatus social/económico/familiar, sus necesidades reales de pérdida de peso y si padece algún tipo de patología o enfermedad que deba ser tenida en cuenta.

No hay una fórmula milagrosa, la clave es comer mejor y hacerlo con los alimentos adecuados. Por ejemplo, los germinados son una buena opción para incluir en esa nueva dieta equilibrada ya que son una bomba nutricional con poca carga calórica y que, entre otros beneficios, te aportarán vitaminas (A, B, C, E y K), minerales, aminoácidos, clorofila y antioxidantes. Elementos esenciales que tu organismo necesita.